Ángel Cenciarini realizó su tesis de Ingeniería en Mecatrónica y buscó agilizar los procesos dentro de los laboratorios. Se trata de una iniciativa que combina la inteligencia artificial con la investigación científica.

El graduado de Ingeniería Mecatrónica, de la Facultad de Ciencias de la Alimentación, Ángel Cenciarini, dialogó en A Tres Bandas, por Radio UNER, sobre el desarrollo de la aplicación que permite el conteo de microalgas, en el marco de su tesis de grado.
Según relató, el proyecto comenzó mientras se desempeñaba como becario en el espacio radiofónico de UNER en Concordia. “En ese momento el horario me facilitaba ir a los laboratorios para tener la práctica y el tiempo para hacer mi tesis, aprovechar las instalaciones de la universidad”.

Acerca de la iniciativa, Cenciarini detalló: “Se trata de una solución a un problema. En los laboratorios de la universidad se realizan investigaciones con microalgas, unos elementos biológicos muy pequeños, que deben ser cultivados. Para saber cómo va ese cultivo es necesario saber en qué etapa de crecimiento celular están y, para eso, hay que contarlos”.

Detalles de la iniciativa tecnocientífica

Puntualmente, las microalgas tienen cuatro micrones de longitud y son “más finos que un pelo humano”, describió el ingeniero, quien comentó que para la actividad es necesario observar a través de un microscopio durante 30 minutos, una tarea ardua y que propicia el cansancio físico y ocular de quien investiga.

“Aprovechando la inteligencia artificial y las nuevas tecnologías, analicé cómo automatizar el proceso para que el investigador utilice ese tiempo no solo para una tarea de mayor impacto intelectual, sino para que también cuide su salud”, destacó el joven.
Cenciarini explicó que el sistema se compone de dos partes principales: un soporte para colocar en el microscopio en donde cualquier investigador puede poner su celular personal y un programa en la computadora. “Al momento de realizar el conteo, el investigador abre una aplicación de cámara en el celular que transmite la imagen del microscopio a la computadora, y ésta se encarga de hacer todo el análisis para saber cómo va ese cultivo. De esta forma es simplemente apretar un botón y nada más”, explicó el ingeniero.


El desarrollo de la tecnología le demandó un año y cuatro meses, en el que el entonces estudiantes revisó bibliografía y actualizó permanentemente la investigación. “Tuve que sacar muchísimas fotos de las microalgas para que el sistema aprenda, y después marcar dónde estaban en la imagen”, precisó.

“Conté y etiqueté 40.000 microalgas, una por una, para que el sistema de inteligencia artificial aprenda en base a eso. Hay que marcarlas y después corroborar. Si se comete un error de forma sistemática, el sistema aprende ese sesgo y después se traduce en errores de funcionamiento”, indicó sobre el procedimiento que le demandó seis meses de trabajo.

El desarrollo científico-tecnológico puede ser aplicado en áreas de investigación y ámbitos privados. Sin embargo, el graduado de UNER especificó que su objetivo es “publicar los resultados en una revista científica de alto impacto para que los investigadores los tengan como herramienta bibliográfica” y postularse al concurso de Mejor Tesis de Ingeniería (INVAP).

En ese sentido, mencionó que la mecatrónica ofrece “un gran abanico de posibilidades porque es la conjunción de muchas ramas de la ingeniería” y aseguró: “Para mí era dar el primer paso para unir las dos carreras de la Facultad de Alimentación, Ia Ingeniería en Alimentos y la Ingeniería Mecatrónica”.

En cuanto al trayecto de producción de la tesis, Cenciarini alentó: “Son procesos, a veces son frustrantes, pero es importante no rendirse. Uno tiene que entrar a la carrera con la mentalidad de que tarde o temprano te vas a recibir. Qué tan apurado estás depende de vos y de tus circunstancias, ya sean familiares, personales, laborales. Pero intentarlo, seguir”.

Tras graduarse en la UNER, el ingeniero trabaja en el sector privado mientras continúa formándose en Inteligencia Artificial.

Fotos: Linkedin de Ángel Cenciarini; web de Facultad de Ciencias de la Alimentación