La Segunda Edición del Seminario Internacional de Avicultura organizado por la UNER y por la Asociación Crespo Capital Nacional de la Avicultura, rescató la relevancia estratégica del sector, su memoria histórica y desafíos globales para el desarrollo de Entre Ríos.

Pensar en el contexto actual, y lo que significa que Entre Ríos alimente al mundo, requiere de variables que integran educación, empleo, industria y producción a pequeña y mediana escala, memoria cultural, juventudes e innovación tecnológica. Alimentar al mundo, también es construir conocimiento.

Durante dos días, el Instituto de Estudios Sociales (CONICET – UNER), la Facultad de Ciencias Económicas (FCECO UNER), la Asociación Crespo Capital Nacional de la Avicultura y la UNER en su conjunto, promovieron el debate, el encuentro y el pensamiento crítico para fortalecer uno de los sectores claves en el desarrollo regional y global.

El 13 de abril en la ciudad de Paraná y el 14 en la ciudad de Crespo, los diferentes actores vinculados a la cadena, desde la esfera productiva y de comercialización, hasta los organismos estatales, de investigación científica y la propia comunidad, recorrieron diversos tópicos. El rescate de la memoria y el acervo cultural de las familias que se vinculan con la actividad en cada territorio, el fortalecimiento de redes de trabajo para repensar los modelos de empleo, así como los desafíos de la incorporación de nuevas tecnologías y soluciones innovadoras a la industria; se compartieron las experiencias de producción de nuevos productos derivados y su impacto en los mercados nacionales y de exportación, se analizaron los impactos socio ambientales y las soluciones científicas innovadoras en materia de bioseguridad, así como también, la formación universitaria de las juventudes como un aspecto estratégico para la actividad avícola. Durante dos jornadas, la mirada estratégica y transversal de UNER aportó una agenda de investigación y vinculación al sector avícola que no sólo recuperó estos debates sino además, los pensó en clave de desarrollo nacional y global. 

Gabriel Gentiletti, Secretario de Ciencia, Tecnología e Innovación de UNER remarcó que “son las políticas de ciencia y tecnología, a través del Instituto INES CONICET-UNER, las que posibilitan la articulación de las ciencias sociales de la UNER con otros sectores públicos y productivos, las que permiten pensar y afrontar los desafíos que demanda uno de los sectores que motorizan a la provincia”. En este sentido señaló que ese vínculo impulsa y retroalimenta a “nuestras capacidades científicas, productivas y tecnológicas”. 

El rescate del patrimonio cultural fue clave en ambas jornadas y atravesó el Seminario desde un enfoque social. Maximiliano Camarda, investigador INES CONICET UNER señaló que el patrimonio histórico del sector avícola es materia de estudio en la UNER desde un trabajo de digitalización de materiales de archivo bibliográficos y fotográficos de la Fiesta Nacional de la Avicultura con el objetivo de preservar el acervo cultural y ponerlo a disposición de toda la sociedad. Así como también a través de diversas investigaciones que lleva adelante el Instituto. “El patrimonio cultural donde se produce mayor identidad y mayor cohesión social, resultan un fundamento central para el desarrollo”, esto es notorio señala Camarda e “impacta en un desarrollo económico y social más complejo y más profundo”.  

¿Quiénes van a producir, investigar y transformar lo que viene? 

Las ciencias sociales son una herramienta de innovación que transforma las formas de ver los territorios, los procesos de producción y de consumo. Gabriel Weidman, Secretario de Investigación de la Facultad de Cs. Económicas de la UNER, señaló que el aporte científico de las ciencias sociales está dotado de una centralidad otorgada por “la dimensión educacional y el arraigo de los jóvenes, el desarrollo de tecnologías y las agendas de investigación de UNER, así como las agendas propias de estudiantes que ya se vinculan con la cadena avícola, que en este sentido son procesos apropiados y radicados en sus propios territorios”.

En esta línea, Alberto Ingold de Fundación Camelias, refirió que la articulación entre la educación, la producción y el trabajo, es clave en el desarrollo local y como motor de oportunidades. “Si los jóvenes tienen oportunidades en sus territorios para formarse en el sector avícola, en mecatrónica, o administración, van a poder ser parte del crecimiento del sector junto a un impacto económico” remarcó. En consecuencia, esto promueve que los “jóvenes no tengan que migrar y puedan construir un futuro en sus territorios”. Ingold asegura que Entre Ríos ha sido una provincia que tradicionalmente expulsó a sus habitantes a buscar oportunidades en otros lugares, “hoy la tarea es crear en nuestra provincia experiencias concretas” que puedan revertir esta tendencia, concluyó.

La articulación entre lo público y lo privado resulta transversal a la hora de “pensar los territorios y la relevancia que ha tenido el sector avícola en la región”. Desde allí surgen proyectos como “la Escuela Agrotécnica de Colon y su vinculación con el desarrollo productivo en la región, un trabajo que llevamos adelante en articulación con las Camelias” destacó la investigadora Karen Catelotti, integrante del INES CONICET UNER. 

Un líder nacional indiscutido

Entre Ríos concentra más del 50,7% de la faena avícola de toda la Argentina. Esto quiere decir que prácticamente uno de cada dos pollos que se consumen o exportan en el país proviene de granjas entrerrianas, consolidando a la provincia como el “corazón avícola” de la nación.

Hector Motta, CEO de Grupo Motta y Presidente de Consorcio AFIDEER, señaló que el Seminario Internacional de Avicultura pone en valor una cadena muy rica que comienza en la industrialización de los granos que se cultivan en la tierra hasta la comercialización de los huevos, carne aviar y procesados. En este sentido, la importancia del “vínculo entre el Estado, el sector empresario y las universidades como la UNER, introducen al alumnado en el futuro laboral. Los jóvenes necesitan de la inserción laboral y la actividad avícola es clave, estamos yendo desde una mirada universitaria hacia adentro del sector”, profundizó. 

Mariela Gallinger, presidenta de la Asociación Civil Crespo Capital Nacional de la Avicultura, destacó la capacidad de saber coordinar e interpretar las problemáticas que tiene la avicultura entre los espacios públicos, privados y académicos y “la relevancia que adquieren las investigaciones de UNER y de otras universidades públicas que investigan y brindan datos que aportan nuevos conocimientos en materia de infraestructura, historia y otros temas que la producción necesita”.

A escala global, el sector avícola alimenta a Argentina y al mundo. Carlos Sinesi, Director de CEPA, por su parte, refirió que el crecimiento de la actividad avícola está vinculado especialmente a la exportación. “De ahí que los distintos acuerdos que se están firmando en el mundo, requieran de una fuerte articulación público-privada. Lograr una mejora continua es el camino que nos va a permitir crecer, porque producimos para exportar”. Señaló que desde CEPA se trabaja con el 95% de la producción bajo el Régimen de SENASA, y por eso la importancia de la habilitación: “Hoy la provincia de Entre Ríos, es la más importante en lo que refiere a la producción, sigue Buenos Aires, Salta, Santa Fe, Córdoba, y otras”. Recordó que de los dos millones y medio de toneladas por año que produce nuestro país, “el 51% corresponde a la provincia de Entre Ríos”. 

La sinergia y las tecnologías como pilares fundamentales para el desarrollo

El saldo positivo lo tuvo la “la centralidad de la articulación interdisciplinaria que permitió este Seminario en su segunda edición, entre los sectores sociales y productivos, públicos y privados, con el campo de la investigación, porque abordaron no sólo problemáticas actuales sino preocupaciones” que requieren de soluciones claras para un futuro inminente, apuntó Mara Petitti, Directora del INES CONICET UNER.

El empresario Motta por su parte destacó que “las nuevas tecnologías han traído beneficios con posibilidades de vinculación extraordinarias, además de la recopilación de datos e información clave para retroalimentar la cadena productiva, y trabajar por ejemplo en industria 4.0 acompañada a IA. La IA no vino para reemplazarns sino para desarrollar mejores futuros”.   

La segunda edición del Seminario concluyó con un panel de cierre donde participaron Héctor Motta (Grupo Motta), Pablo Marsó (Las Camelias), Héctor Eberle (Tecnovo) y Mariela Gallinger (Productora- ACCNA) para expresar los desafíos hacia el futuro que además puedan ser parte de los lineamientos de la próxima edición del Seminario Internacional. Por ejemplo, cuáles son los aspectos que motorizan valor agregado, cuál es el lugar que ocupan las tecnologías como la IA, cómo desarrollar mejores oportunidades de impacto en el comercio exterior, cuáles son las principales preocupaciones en materia de empleo, arraigo e industrialización; y cómo se produce sinergia con otros sectores productivos, instituciones y universidades.