La joven estudia Administración de Servicios de Salud en su país y estará hasta julio en la Facultad de Ciencias de la Administración en Concordia. Se refirió a la vida en Argentina y a la cultura que une a ambos países.
La estudiante colombiana Berta Garzón Muñoz dialogó en el programa de Radio UNER A tres bandas, sobre su intercambio en la Facultad de Ciencias de la Administración, en Concordia, en el marco del Programa de Intercambio Académico Latinoamericano (PILA).
Sobre el proceso de postulación y selección, la estudiante indicó que investigó sobre las propuestas académicas de Argentina y analizar la oportunidad ya que en Colombia tenía un empleo. En su país cursa la carrera de Administración de Servicios de Salud y en Concordia transita materias de la Licenciatura en Administración. “Es un poco más general, otra perspectiva y ayuda muchísimo a dar base a lo que ya tenía”, valoró al comparar ambas propuestas.

“Quería aprovechar esa oportunidad que me daba la UNER para enfocarme en las generalidades de la carrera, en primera instancia y, por añadidura, aprovechar toda la experiencia de intercambio cultural”, subrayó.
Distancias y cercanías entre ambas naciones
Para Garzón Muñoz, el intercambio es más práctico gracias a que Colombia y Argentina comparten el mismo idioma. Sin embargo, resalta: “hay palabras o modismos que claramente son diferentes entre cada país, por eso a la hora de intentar expresarme no me van a entender tan fácil”.
Además, valoró las herramientas emocionales que ofrece la oportunidad de intercambio: “Me ayudó a ir soltando la timidez y a expresarme más claramente”. Agregó que las personas en Argentina son muy amables: “Siempre están muy dispuestas a intentar entender, me han ayudado muchísimo desde la salida de mi país hasta el momento actual”, reconoció.
La vida en Concordia y la adaptación a la cultura argentina
La joven colombiana destacó que en la ciudad entrerriana “hay lugares muy bellos” como la costanera y las termas, sumado a un clima “muy amigable”, en relación a su ciudad de origen donde “hace frío y llueve”.
En cuanto a la vida universitaria, la estudiante señaló que los compañeros y los docentes son “superamistosos, superamigables y respetuosos”.
En cuanto a la gastronomía argentina, la joven encontró como novedad el mate, ya que en Colombia el café es la bebida tradicional. “Para mí es diferente ver a todos los compañeros con el termo y el mate”, dijo.
También señaló que las empanadas son diferentes. “En Colombia son de harina de maíz, fritas y el relleno también es un poco diferente. Aquí son de harina de trigo, horneadas o fritas, el relleno es más elaborado, tiene más condimentos y son muy ricas. El asado es otro nivel”, reconoció. “Ha sido una experiencia muy gratificante en ese sentido también”, indicó.
La estudiante explicó que su intercambio dura un semestre académico, hasta el mes de julio y luego regresará a Colombia para terminar su carrera. “La idea es aprovechar este tiempo que me queda para seguir conociendo, para seguir aprendiendo en la facultad y llevarme los mejores recuerdos de aquí”, aseguró.
