En una Jornada realizada en Mirador Tec de Paraná, la Universidad Nacional de Entre Ríos presentó el diagnóstico de 50 establecimientos lecheros, consolidó su articulación con el sector productivo y proyectó nuevas acciones para fortalecer la calidad, la eficiencia y la sostenibilidad de la cadena láctea provincial.
En una provincia donde la lechería es motor productivo y social, la Universidad Nacional de Entre Ríos reafirma su compromiso con el desarrollo regional a través de la implementación y evaluación de Buenas Prácticas Lecheras (BPL). En el marco de la Jornada de transferencia realizada en Mirador Tec de Paraná, la Universidad presentó los resultados del Proyecto de BPL desarrollado junto al Gobierno de Entre Ríos y el Consejo Federal de Inversiones (CFI), consolidando su rol como actor clave en la mejora continua del sector.

El encuentro reunió a autoridades universitarias, representantes del sector productivo, organismos provinciales y profesionales vinculados a la actividad, en una instancia que permitió no sólo compartir resultados, sino también proyectar nuevas líneas estratégicas para ampliar el alcance del programa en la provincia.
Un diagnóstico para transformar el territorio
El secretario de Ciencia, Tecnología e Innovación de la UNER, Gabriel Gentiletti, destacó la magnitud del trabajo realizado: “Este registro permite tener un estado de situación de los 50 tambos que formaron parte de esta evaluación en cuanto a sus BPL. Los resultados se enmarcan en propuestas de mejoras para el territorio entrerriano, con un objetivo de expansión hacia otros tambos y sectores de la provincia”. Gentiletti subrayó además que el involucramiento de la Universidad responde a una trayectoria sostenida de articulación con sectores estratégicos: “La importancia e interés de la UNER en ser parte de esta articulación tiene arraigo en actividades de extensión y en capacidades científico-tecnológicas que fueron madurando hasta llegar a la actualidad y tomar registro de estos 50 tambos”.


El proyecto, coordinado por Josefina Cruañes —egresada y docente investigadora de la UNER— consistió en el relevamiento de 121 prácticas lecheras en cada establecimiento, generando un diagnóstico integral que permite diseñar planes de mejora específicos. “Las BPL tienen impacto en la calidad y en la producción lechera, pero además generan un ordenamiento a nivel de establecimiento muy positivo. Estamos en un mundo donde el consumidor exige altos niveles de calidad en la leche. El desarrollo de estos proyectos donde la UNER articula con productores, profesionales, colegios, gobierno y CFI es muy valioso y tiene un impacto real en los territorios”, afirmó Cruañes.
Ciencia aplicada a la producción
Desde la UNER se promueve la integración de investigación, extensión y vinculación tecnológica como parte de una política institucional orientada a la producción de leche sana, segura y ambientalmente responsable.
El decano de la Facultad de Ciencias Agropecuarias, Pedro Barbagelata, remarcó la dimensión estratégica del sector: “Los docentes investigadores de UNER buscan aportar desde el conocimiento a procesos de mejora para un sector productivo como es el lechero, con impacto en la provincia, que incluye la producción de pasto y grano, la producción de leche y la transformación en productos que se industrializan y comercializan en la provincia. La Universidad en este sentido articula con diversos actores del sector público y privado”.
Además, señaló que estas iniciativas también transforman la formación profesional: “El efecto de estas iniciativas funciona como factor de cambio para la formación de nuestros graduados”.
La voz de quienes producen
Los resultados no quedaron sólo en indicadores técnicos. Productores e implementadores compartieron cómo las BPL impactaron en la organización cotidiana de los establecimientos. Elias Fontana, ingeniero agrónomo egresado de UNER y gerente del tambo familiar, aseguró que el proyecto “marca un norte hacia la mejora continua. Parte de las mejoras que notamos fue la priorización de tareas en el tambo de acuerdo a una escala de impacto económico y de inversión”. También destacó la articulación permanente con la Universidad: “El trabajo con la UNER permite el crecimiento del sector privado. En el tambo trabajaron ingenieros egresados de UNER, y eso capitaliza conocimiento y trabajo en el marco de las BPL”.
Por su parte, Anabella Lencina, ingeniera agrónoma e implementadora del Programa de Auditorías, subrayó que “la articulación entre productores, instituciones públicas y la universidad apunta a mejorar la productividad y la eficiencia en cada uno de los establecimientos lecheros”.


Desde la experiencia productiva, Carolina Comas valoró la Jornada como punto de partida para nuevos procesos de mejora. “Participamos para establecer en qué situación estamos en relación a las BPL. Queremos comenzar un proceso de mejoras. Es importante metrizar puntos como el uso de aguas, el tratamiento de efluentes y los procesos de agricultura. Son instancias que nos permiten centralizar procesos”.
Universidad y territorio: vínculo estratégico
El trabajo en BPL también se sostiene desde la Extensión. Franco Cepeda, Licenciado en Trabajo Social y relacionista de la Secretaría de Extensión Universitaria y Cultura, explicó que el “objetivo es ser vínculo y nexo entre la UNER y el territorio. Estas jornadas de transferencia son claves para pensar la articulación y la transformación de las agendas en los territorios. El vínculo nos permite pensar soluciones innovadoras a los problemas que demanda la sociedad”.
En una de las principales cuencas lecheras del país, la implementación de Buenas Prácticas Lecheras no sólo mejora la calidad de la producción, sino que fortalece la competitividad, la sostenibilidad ambiental y la organización interna de los establecimientos. Con información relevada en territorio, capacidades científicas consolidadas y una articulación público-privada sostenida, la UNER proyecta nuevas acciones de investigación, transferencia y formación para ampliar el impacto alcanzado.
Así, la Universidad no sólo diagnostica: acompaña, propone, forma y transforma. En cada tambo donde se implementan Buenas Prácticas Lecheras, el conocimiento se convierte en herramienta concreta de desarrollo para Entre Ríos.
Con la participación de autoridades universitarias, representantes del sector productivo y organismos provinciales y nacionales, se realizó en el MiradorTEC Paraná la Jornada de Transferencia Buenas Prácticas Lecheras (BPL), un espacio que permitió visibilizar el impacto alcanzado en 50 establecimientos tamberos entrerrianos y proyectar nuevas líneas de trabajo estratégico.
La apertura institucional contó con la presencia del rector Andrés Sabella, el secretario de Ciencia, Tecnología e Innovación Gabriel Gentiletti, la secretaria de Extensión Universitaria y Cultura Belén Aguirre, junto a autoridades del Consejo Federal de Inversiones (CFI) y del Gobierno de Entre Ríos.
Durante la jornada se presentó el diagnóstico integral del sector desde la perspectiva de las BPL, detallando metodología de trabajo, proceso de ejecución e indicadores de cumplimiento y calidad obtenidos en los establecimientos participantes.
Productores implementadores compartieron sus experiencias, destacando mejoras en la organización del tambo, simplificación de tareas, optimización del ordeño y aumento en la calidad de la leche producida. Las Buenas Prácticas Lecheras —centradas en el bienestar animal, la higiene, la infraestructura adecuada y la capacitación del personal— demostraron ser herramientas concretas para mejorar la rentabilidad y sostenibilidad del sistema productivo.
Universidad y territorio: ciencia aplicada a la producción
A través de la Facultad de Ciencias Agropecuarias, la UNER promueve la implementación de Buenas Prácticas Lecheras para la producción de leche sana, segura y amigable con el ambiente, integrando funciones de extensión, investigación y vinculación tecnológica.
Entre las proyecciones presentadas se destacó la generación de nuevas acciones de I+D orientadas a fortalecer la agenda BPL a partir de la información producida en territorio, así como la creación de una Diplomatura universitaria en Buenas Prácticas Lecheras para consolidar capacidades técnicas en la región.
En una provincia que constituye una de las principales cuencas lecheras del país, el trabajo articulado entre universidad, sector productivo y organismos públicos reafirma el rol estratégico de la UNER en el desarrollo regional, aportando conocimiento científico aplicado y herramientas concretas para la sostenibilidad de la cadena láctea.
