El rector de la Universidad Nacional de Entre Ríos se refirió a la decisión de la Corte Suprema de Justicia de dejar firme la medida cautelar que obliga al Gobierno Nacional a aplicar dos artículos de la Ley 27.795. Aclaró que “el amparo por la aplicación plena de la Ley continúa otra vía”.
La Corte Suprema de Justicia de la Nación dejó firme la medida cautelar que obliga al Gobierno nacional a aplicar dos artículos de la Ley 27.795 de Financiamiento Universitario. Precisamente, los Art. 5 y 6, referidos a la actualización de los salarios del personal docente y no docente de las universidades públicas desde el 1 de diciembre de 2023 hasta la sanción de la norma, y a la recomposición de los programas de becas estudiantiles. En diálogo con Cara y Cerca, por Radio UNER, el rector Juan Manuel Arbelo se expresó sobre esta noticia.
“Hay una gran satisfacción en el conjunto de todas las universidades públicas. Hemos tenido cuatro marchas federales históricas, una lucha fuerte por parte de los gremios. Las universidades han podido resistir con apoyo de la sociedad y han obtenido este resultado positivo, aunque no es la aplicación plena de la Ley”, manifestó. “Sabemos que el gobierno en este tiempo ha tenido muchos artilugios y por eso se llegó a esta instancia, debería cumplir con estos dos artículos, es algo que ahora le toca hacer. Lo que hay firme hoy es el acuerdo que se logró en los últimos 15 días, que tiene que ver con una recomposición parcial de los salarios y es de aplicación para este mes en las liquidaciones”, explicó.
La cautelar no incluyó el conjunto de los aspectos contemplados por la ley. Por eso, “el resto de la discusión, que implica no solo cuestiones salariales y becas sino también la recomposición de otros programas y del presupuesto de funcionamiento, sigue otra vía judicial”, aclaró Arbelo y sostuvo que “hoy el gobierno ya no tendría más instancias formales para no cumplir con esos artículos”.
Consultado sobre la compleja situación salarial del personal universitario, que empujó a muchos trabajadores a renunciar y tomar otros empleos, indicó que “es muy difícil reparar sobre ciertas situaciones porque uno cuando toma decisiones de ese tipo, lleva adelante otro camino y lo desande, es una apreciación personal. Lo que se ha ido rompiendo es difícil de sanar. Estas novedades al menos deberían incentivar a toda la comunidad, aunque nunca se desmotivó, porque si hay algo fuerte es la empatia y el sentido de pertenencia, gracias a eso se ha sostenido el sistema universitario, sin eso, hubiera sido muy dificil”.
Por último, en relación al vínculo entre el gobierno y las universidades, opinó que “en todo diálogo es necesario que haya dos partes, es claro que desde el CIN hay voluntad permanente y ojalá sea lo mismo del otro lado también, para poder llevar adelante todo lo que las universidades aportan al país. Sobre todo en las provincias, donde deben ser pilares fundamentales del sector socioproductivo. Sí por parte de los otros dos poderes hay una determinación, mediante la ley en el Congreso y mediante la ratificación de esta cautelar en la Justicia, de tener que cumplir un mandato. Las universidades, como hemos podido, hemos seguido cumpliendo las tres funciones, con nuestros proyectos y programas, con obras financiadas con fondos propios”.
